Desde hac como 4 semanas sabiamos q algo no estaba del todo bien con su madre, incluso el jueves le habia dado una transfucion de sangre, pero no hablabamos mucho de esto, pues el incluso no lo trataba como algo grave.
Pero desafortunadamente, al llegar el martes a la escuela, me entero q su madre habia fallecido, nos comunicamos con todos los conocidos, y a decir verdad, en cuanto le hable a uno mas d elos amigos para avisarle de lo sucedido, se me quebro la voz, y algunas lagrimas corrieron por mis mejillas, pues a pesar d q ultimamente eh vivido el fallecimiento de las abuelas de mis compañeros de casa, no es lo mismo q el fallecimiento de una madre, o un padre, por lo cual, a pesar d estar cansada, y tener algunos compromisos el miercoles por la mañana, decidimos acompañar a nuestro amigo durante toda la noche en el velorio.
Procuramos distraerlo un poco, y claro de mi parte el evitar llorar por el simple hecho de pensar como se sentiria el, y como le podria afectar q lloraramos, pues el intento mantenerse fuerte, y lo fue, pues en toda la noche, sonrio mas de lo que lloro, de hecho no lloro, o nosotros nunca lo vimos, ni a el ni a sus hermanos.
Buscando material para una exposición sobre la carta de viena, encontre un pequeño escrito que me llamo la atencion, y me gusto, pues en lo personal tengo una idea de la muerte muy extraña, no la anhelo precisamente, no temo morir, mas no quiero... Tengo una idea de que la vida no tiene sentido pues invitablemente, hagamos lo que hagamos, moriremos. Pero tampoco soy fatalista siemrpe, disfruto cada momento que la vida me proporciona.
Por lo cual si al fallecer mis conocidos se conmovieran por el suceso, no me gustaria q vistieran de negro, a pesar de ser mi color favorito, no me gustaria q me pusieran un vestido q jamas use, o algo q nunca reflejo mi forma de vestir.
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